Cátedra Jorge Basadre

Blog-Homenaje a la memoria de Jorge Basadre,
Historiador y Profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

jueves, agosto 31, 2006

TOMO III.
"Lo que Basadre desarrolla es la
capacidad de los ciudadanos de imaginarse peruanos"

Por Enrique Hulerig Villegas

El historiador Manuel Burga, actual rector de San Marcos, es uno de los mayores conocedores de la obra de Basadre. La idea de nación en la "Historia de la República" o la falaz prosperidad del guano son algunos de los temas de esta conversación.

¿Cuál fue la relación de Basadre con San Marcos?

San Marcos fue fundamental en su vida. Allí termina sus estudios de Historia, luego de Derecho. Forma parte del Conversatorio Universitario, es representante estudiantil en los primeros órganos de gobierno y luego profesor a partir de 1929. Al regresar de Alemania se convierte en director de la Biblioteca Central y elabora su primer catálogo. Luego inaugura sus cursos del Perú monográfico y los desarrolla hasta 1953, cuando es obligado a abandonar la universidad. En "La vida y la historia" nos habla de las emociones de la reforma universitaria pero también del desencanto de los años 50, cuando San Marcos era controlada por el Apra, que termina sacándolo de la universidad.

¿En cuanto a la labor de Basadre como historiador, cuál es la vigencia de su método?

La "Historia de la República" muestra un proceso donde lo central reside en la construcción de la república como una arquitectura nacional. En tanto Basadre estudia la República como república nacional, lo que en el Perú equivale a una construcción mental inconclusa, su obra tiene aún mucho que decir. Pero la monumentalidad de su historia nos hace olvidar que también es historiador de períodos anteriores, baste recordar su libro sobre el derecho desde la época inca hasta la República. Es una suerte de Jules Michelet peruano, que ha observado la historia republicana y previa como partes de una estructura que va a formar un continuum con la instalación de la República Peruana misma. Desarrolla, pues, la idea de Sebastián Lorente, que escribe la primera historia integral del Perú estableciendo puentes entre períodos alejados, uniéndolos al período contemporáneo y exponiendo ese conjunto como una historia única.

Se dice que siempre se mantuvo actualizado.

Cuando lo conocimos, junto a Alberto Flores Galindo, para mostrarle el manuscrito de "Apogeo y crisis de la república aristocrática", nos recomendó leer "Historia de las pasiones francesas", de Zeldin, un libro de historia de las mentalidades que, en ese año 1977, era el último territorio que se estaba explorando en Europa pero que él ya manejaba bien. Con sus 75 años nos mostraba los últimos libros publicados en Europa, a nosotros, que nos sentíamos historiadores modernos.

¿Sus temas explican nuestra construcción inconclusa de nación?

Los temas que trabaja son centrales en su época: la crisis agraria de la independencia, las finanzas, los militarismos, el surgimiento de la opinión pública y el periodismo; todos elementos constitutivos de la nación. Durante la engañosa prosperidad del guano, el Perú pierde la posibilidad de modernizarse, lo que no sucede con Chile, cuya coyuntura es mejor aprovechada por los gobiernos de Bulnes y de Montt, que es cuando Chile da un salto al futuro. ¿Por qué no se produce esto en el Perú? ¿Por qué la prosperidad falaz? Grandes incógnitas que abre Basadre.

¿Hubo despilfarro en la época del guano?

Echenique, por ejemplo, según se lee en sus "Memorias", fue uno de los principales pagadores de la deuda interna durante la primera época del guano. Decía que estaba pagando la deuda de la independencia, es decir, los costos del armamento y la campaña libertadora. También refería que no solo consolidaba la deuda interna, sino que estaba creando una clase capitalista.

Que nunca llegó a consolidarse.

Nunca se da el salto siguiente, no se pasó al desarrollo posterior de la manufactura. De allí que Basadre entienda la época del guano como un período falaz en el sentido de que había mucha circulación de moneda pero poca construcción de infraestructura que permitiera un desarrollo sostenido. En el Perú se instalan los primeros ferrocarriles del continente y se crea la universidad de ingeniería, pero luego se pierde el paso.

No se previó el siglo XX.

No hubo un manejo con proyección al siglo XX debido a la improvisación de los gobernantes y la ausencia de políticas nacionales. No se utiliza la riqueza del guano para crear una balanza comercial favorable que produzca desarrollo interno. La Confederación Peruano-Boliviana es lo que descubre nuestra nacionalidad, sobre todo luego de Ingavi, la primera batalla de consecuencias importantes para nuestro país y a partir de la cual se piensa al Perú como una nación con límites geográficos y provincias por defender.

¿Cuál es la idea de nación en Basadre?

Los años de la Confederación son la época de mayor desintegración del Perú, y Basadre los considera importantes para que surjan un protonacionalismo y la configuración de una geografía con límites propios. Uno de sus aportes fue pensar la nación como un conjunto de sociedades locales unidas en un proyecto común, ciudadanos con diferencias, pero integrados en un esquema: la nación peruana. Así, su lectura se adelanta a lecturas modernas. Hoy, Benedict Anderson señala que las naciones son comunidades imaginadas, política y geográficamente limitadas. Lo que Basadre desarrolla es la búsqueda de esa nación, la capacidad de los ciudadanos de imaginarse peruanos y de imaginar a otros como peruanos y no en sus verdaderas realidades y diferencias.


Publicado en el diario El Comercio, 18/09/2005
Jorge Moreno Matos, 9:00 p. m.

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