Cátedra Jorge Basadre

Blog-Homenaje a la memoria de Jorge Basadre,
Historiador y Profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

jueves, agosto 31, 2006

TOMO IV:
Basadre y la construcción de la nación

Nuria Sala, una distinguida peruanista española, experta en el siglo XIX, comenta algunos de los temas centrales del volumen 4 de "Historia de la República" de Jorge Basadre

Por Enrique Hulerig Villegas

Nuria Sala Vila es una conocida peruanista de la Universidad de Gerona, experta en el siglo XIX. Conversamos con ella acerca de algunos aspectos del tomo 4 de la "Historia de la República" de Jorge Basadre.

¿Existió un proyecto modernizador en la época del guano?

La economía del Perú se basaba en la extracción del guano y en su gran demanda en el mercado internacional, debido, sobre todo, a que en Europa se vivía una revolución agrícola y hacían falta abonos naturales. Buena parte de la fiscalidad del Estado Peruano procedía de los impuestos sobre la explotación del producto, lo que permitía una enorme cantidad de ingresos. Había terminado la época precaria de la independencia y el Estado podía ya pensar en grandes proyectos. No es extraño que aparezca un personaje como Castilla, que estabiliza la república a través de un proyecto constitucional que permite se redacte el primer código civil, el código penal y que el código de comercio adquiera estabilidad jurídica. Asimismo, se elimina el tributo, se abole la esclavitud y desaparecen las viejas propiedades coloniales. Por otro lado, se proponen las bases de la reforma educativa y el Estado comienza a considerarse agente fundamental de la instrucción pública. Las élites formadas -ingenieros, maestros, técnicos- son las que deben rediseñar la nación en un marco que después se conocerá como positivismo. El país es visto como un cuerpo y las venas que articulan ese cuerpo son caminos, ferrocarriles, puentes, ciudades urbanizadas. Llegan ingenieros como Malinowski y científicos como Raimondi, que pone en el debate nacional las inmensas posibilidades del país.

¿Dónde se rompe el modelo?

Con la riqueza falaz. No hubo capacidad de construir un modelo fiscal alternativo y los gastos terminaron siendo superiores a los ingresos. La escolarización y los proyectos de redes viales no podían sostenerse y lo que quedó fue un país endeudado, sin que fuera posible ninguna reforma.

¿Pero se reinstala el proyecto modernizador?

El primer civilismo representa un continuismo con la política de Castilla. Modernizar y civilizar son sus temas clave. Civilizar en el sentido de planificar, tanto desde el punto de vista social como del estadístico. Es un período de captación de las élites más modernizadoras para que se integren al proyecto nacional. Hay la idea de un país recorrido a vapor y en ferrocarril, abierto a los mercados emergentes. Ese país soñado se comunica al Atlántico a través del Amazonas y no es extraño que se hable de puertos en el Apurímac o en el Urubamba. En este momento se da la ley de descentralización y se le da autonomía fiscal a los departamentos. Se reconoce, además, la gran complejidad de las sociedades regionales en la construcción de la nación. Según Basadre, probablemente este sea uno de los períodos en que más se enfatiza en lo local. El mejor ejemplo de la incidencia de las élites regionales en la política nacional se muestra en el hecho de que sus votos eran determinantes para una distribución equitativa en el Parlamento.

¿El fracaso modernizador tiene raíces en el período previo?

Basadre imagina qué hubiera ocurrido si triunfaba la Confederación Peruano-Boliviana y señala que la falta de unidad en torno del proyecto la hubiera podido llevar al desmembramiento, tal como ocurrió con la confederación centroamericana. Si algo vertebra el trabajo de Basadre es, fundamentalmente, entender la república como la construcción de la nación peruana basada en el proyecto republicano. La confederación sería un momento de imposición, mientras que el período guanero, a pesar de sus contradicciones, permitiría la construcción de un proyecto nacional donde desaparecerían las estructuras étnicas y más bien aparecería una legislación en la que el ciudadano común por fin sería incluido en el sistema.

Es en esta época que se dan distintos movimientos migratorios hacia el Perú.

Sí, en 1849 se da la ley de migraciones, por la cual se considera abrir las fronteras a la inmigración con la idea de regenerar un país, hasta ese momento hundido en la crisis económica y el ostracismo. Eso es lo que dice el discurso. Pero, en la práctica, lo que determinados sectores económicos necesitaban era una mano de obra dispuesta a trabajar en condiciones de extrema dureza, en una coyuntura en que ya se había abolido la esclavitud y la tributación indígena. Por ello la migración china, que llega al Perú para trabajar en zonas guaneras o haciendas costeñas. También se capta una migración de élites profesionales, necesarias para construir la nación imaginada -Malinowski, Habich, Raimondi-, mientras que también hubo migraciones vinculadas al progreso, como la de la comunidad de Pozuzo, donde se creyó posible una colonización autosostenida, en zonas de gran potencial económico en el país.


Publicado en el diario El Comercio, 25/09/2005
Jorge Moreno Matos, 8:30 p. m.

2 Comentarios:

me gustaria leer el texto original del pacto de la alianza, saben donde puedo ubicarlo?

Gracias
Anonymous Anónimo, at 12:27 p. m.  
Me llama la atenciòn que no se diga la posicìon que sostenia la intelectualidad peruna en relacion a la inmigracion China y Japonesa. Pues las teorias de la època daban un peso importante a la inmigracion blanca europea, Besabre o los historiadores fijaron posiciòn al respecto ?
Haydee Vilchez
Blogger Haydeè, at 4:05 p. m.  

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